“Lo único que puede contrarrestar reelección de Santos es la unidad de los sectores inconformes convocados por el Polo Democrático”
Para el exmagistrado y excandidato presidencial Carlos Gaviria Díaz, la contienda electoral del próximo año constituye una buena oportunidad para que los sectores más democráticos en Colombia se presenten como un frente sólido para mostrarle al país que otra alternativa es posible. Desde su análisis, la responsabilidad de concretar una amplia convergencia democrática es del Polo Democrático, para lo cual, dijo, cuenta
“con una candidata presidencial bastante competente como Clara López Obregón, quien es una mujer seria, bien formada, que ha dado muestras en un breve ejercicio de la Alcaldía de Bogotá de tener dotes de estadista para liderar esa convocatoria”.
Gaviria Díaz, un referente político de la izquierda colombiana, defensor de derechos humanos, y caracterizado por sus posiciones de avanzada durante su paso por la Corte Constitucional y el Senado de la República, expresó sus opiniones sobre el momento político del país en esta entrevista.
Santos ha consolidado el modelo inequitativo en Colombia
- ¿La crítica realidad social que vive Colombia con la profundización del inequitativo modelo neoliberal constituye un reto político, electoral y ético para la izquierda colombiana?
- Sin lugar a dudas, el proyecto del gobierno actual es la continuación del modelo neoliberal, es incluso no solo la profundización sino la consolidación, eso sí de una manera mucho más sutil porque el proceder del presidente Santos es más delicado y si se quiere más invisible que el del mandatario anterior. Eso pone de presente la necesidad de una propuesta política de izquierda democrática realmente alternativa. En la democracia debe haber siempre varias propuestas diferentes, por lo menos dos propuestas contradictorias. Justamente el que debe ser portador de esa propuesta alternativa en contravía de la actual, tratando de materializar el Estado Social de Derecho que se inscribió en la Constitución de 1991 es un partido de izquierda democrática y esa responsabilidad la tiene el Polo.
- El Tercer Congreso Nacional del Polo Democrático realizado en noviembre consideró la necesidad de concretar de cara a las elecciones de 2014 una gran convergencia democrática para enfrentar al gobierno neoliberal de Santos. ¿Dadas las circunstancias de la actual coyuntura política colombiana, usted lo ve posible?
- Desde luego, porque las reformas tributaria y pensional afectan fundamentalmente a los sectores medios de la sociedad colombiana, y por lo tanto una propuesta de la materialización del Estado Social de Derecho debe contar con el apoyo no únicamente de los sectores que tradicionalmente han sido más excluidos en el país sino también de la clase media que resulta bastante damnificada con las políticas del actual gobierno. Este gobierno ha utilizado la estrategia de hacer pasar a la clase media como la clase rica del país y quiere hacer creer que esa supuesta riqueza es la responsable de la pobreza de los sectores más marginados de la población. Por ello es necesario hacer claridad y yo creo que ya la gente la va teniendo para que una propuesta como la del Polo reciba un respaldo muy amplio de la población, por una parte de los sectores más necesitados, pero de otra también, de la clase media que se está empobreciendo cada vez más.
Los medios crean un país de acuerdo a sus intereses
- Si bien Colombia es uno de los países más inequitativos del mundo, hay un elemento que en este país se pasa por alto y es que así como existe una altísima concentración de la riqueza y de la tierra productiva en muy pocas manos, también la hay en la propiedad de los medios de comunicación que tienen la función de brindar información que es un derecho de los ciudadanos. Este que es un tema delicado y que está aplazado en nuestro país, no así en otros como Argentina, Uruguay, Bolivia, Venezuela y Ecuador, ¿cómo lo analiza usted?
- Hay un libro escrito por un profesor la Universidad de Yale, Owen Fiss que se llama la “Ironía de la libertad de prensa”, en el cual pone de presente una realidad que es bien dramática. Y es que la libertad de prensa hace parte del catálogo de libertades e incluso de los derechos de primera generación, pero resulta que dicha libertad la pueden ejercer muy pocas personas porque su ejercicio eficaz no consiste en salir a la calle y gritar las opiniones que uno tiene sino expresarlas a través de medios masivos que garantizan que las mismas van a llegar a mucha gente, y eso en este momento en Colombia es imposible. Salvo unas cuantas personas pueden hacerlo y el resto no, por lo tanto resulta irritante que una libertad que todos debemos defender solo aprovecha a muy pocos. La estrategia es muy clara, porque como dije anteriormente, este gobierno quiere hacer aparecer a los integrantes de la clase media como los ricos del país que son los culpables del empobrecimiento de las clases más necesitadas y desde luego eso es lo que repiten los medios, porque éstos van creando el país de acuerdo a sus intereses. A mí me parece que la libertad de opinión, la libertad de que cada uno diga lo que quiera es absolutamente necesaria en cualquier sociedad democrática, pero la libertad de información sí debe ser ejercida de una manera mucho más responsable porque las personas tienen derecho a una información equitativa, ecuánime y objetiva. Pero resulta que mediante esa posibilidad de informar se va creando un país que es bastante distinto al país real. Los medios crean el país a su imagen y semejanza, de acuerdo a sus intereses, informan los que les conviene, callan lo que no les conviene, y por tanto es muy difícil que un ciudadano a través de unos medios tan monopolizados sepa exactamente lo que sucede en el país.
El establecimiento se niega a un estatuto de oposición
- Esta situación que usted ha analizado tan puntualmente aunada a la carencia de un estatuto de oposición y la falta de garantías políticas constituyen verdaderos frenos para que un proyecto de izquierda en Colombia avance sustancialmente, ¿no le parece?
- En la Constitución del 91 se estableció la necesidad de expedir un estatuto de oposición y no ha sido posible hacerlo. No obstante que para que haya democracia es indispensable que exista oposición a la propuesta que está gobernando el país, y justamente para que esa oposición puede ejercer sus derechos son necesarias garantías, las cuales deben establecerse en un estatuto. Por ejemplo, las más elementales: la financiación oficial de las campañas y el acceso a los medios en igualdad de condiciones y circunstancias. A mí me parece que debería ser parte también de ese estatuto algo como que los organismos de control estén en manos del partido de oposición para que no haya connivencia con el gobernante sino que exista en realidad un control efectivo, Pero en Colombia no ha sido posible su expedición porque el establecimiento se muestra reacio a que una propuesta distinta a la suya pueda salir victoriosa. Lo que caracteriza una democracia precisamente es que a una propuesta hegemónica que gobierna se le reemplace pacíficamente por una distinta.
- ¿Usted que ha sido un defensor de la Constitución de 1991, no cree que en su expedición se le metieron unas trampas como los elementos para instaurar el modelo neoliberal que ha profundizado la inequidad en Colombia?
- Si bien yo defiendo la Constitución de 1991, ello no significa que adhiero en su totalidad. Aunque es mucho mejor que la de 1886 sin embargo tiene muchas cosas insatisfactorias, una de ellas es que si bien yo no diría que está prefigurado el modelo neoliberal, sí es neutra frente a la política económica. Esa neutralidad ha sido aprovechada por quienes han ejercido el poder en Colombia para materializar el modelo neoliberal que es completamente incompatible con un Estado Social de Derecho, de ahí que los desmontes que se le han hecho a la Constitución mediante reformas han apuntado en ese sentido. Es decir, se ha ido disminuyendo su parte garantista e incrementando la parte de la economía y de la hacienda que se orientan de acuerdo con el modelo neoliberal.
El sólido liderazgo de Clara López
- ¿Cómo analiza la actual coyuntura política colombiana a un año de la contienda electoral y cuál es el mensaje para la militancia y dirigencia del Polo Democrático Alternativo?
- El presidente Santos ha condicionado prácticamente su reelección al éxito de las conversaciones de paz en La Habana. Y el éxito va a consistir en que se irá a firmar algún documento que no significará definitivamente la paz para Colombia pero sí algún avance, y yo deseo que eso ocurra porque estaríamos en una fase diferente del conflicto, mucho más próxima a su terminación. Pero pienso que lo único que podría contrarrestar esa reelección sería la unidad de los sectores inconformes con la manera como se ha manejado el país, la cual debería ser liderada por el Polo Democrático Alternativo que es el único partido que se ha declarado en oposición y que tiene una propuesta en contravía a la del gobierno actual. Esta sería una oportunidad para que los sectores más democráticos se presentaran como un frente sólido para mostrarle al país que otra alternativa es posible, y creo que la responsabilidad de convocarlos dada su inconformidad y porque son damnificados por el actual modelo, es del Polo Democrático. Me parece que el Polo hizo muy bien eligiendo en su Congreso Nacional de noviembre pasado a una candidata bastante competente como Clara López Obregón, quien es una mujer seria, bien formada, que ha dado muestras en un breve ejercicio de la Alcaldía de Bogotá de tener dotes de estadista para convocar a todos los sectores que no están de acuerdo cono la manera como se está gobernando el país y de esta manera hacerle frente a la propuesta hegemónica.
Periódico Polo, edición No.32, febrero de 2013.
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